El pasado 22 de abril se celebró el Día Internacional de la Madre Tierra, un día para tomar conciencia de que este planeta es nuestro hogar y que su cuidado es una responsabilidad que tenemos que asumir todos, para que el mundo siga siendo nuestra casa y la de las generaciones futuras.


Nuestro compromiso con el cuidado del medio ambiente va más allá de un día, por eso el objetivo del año que estamos trabajando de este curso es ‘SONRÍE A LA VIDA’, que hace referencia al compromiso franciscano de cuidado de la creación. Nosotros nos comprometemos a cuidar esta casa que es la Tierra, y a través de pequeñas acciones demostrar al resto de la sociedad que nuestra mentalidad tiene que cambiar y reconocer en la naturaleza el regalo que nos entregó Dios.