En el colegio hemos adquirido varios aparatos para medir el CO2 y los tenemos funcionando por distintas aulas desde el pasado 30 de noviembre.


La medición de CO2 permite comprobar la calidad del aire y de la ventilación. Hay que calcular la concentración de CO2 en los espacios cerrados, y si se superan las 1000 ppm (partes por millón), se debe realizar ventilación. Un resultado óptimo sería estar en la horquilla entre 420 y 800 ppm. Está comprobado que una ventilación adecuada minimiza el riesgo de contagio de SARS-CoV-2.


En nuestro caso, las mediciones hechas cada 1-2 minutos por los aparatos, nunca han pasado de esas 1000 ppm, aún así ventilamos las aulas con frecuencia y mantenemos las puertas siempre abiertas para asegurarnos que la calidad del aire es la correcta.